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Polémicas fotos en facebook

¡Vaya revuelo que se ha armado con las censuras de facebook a perfiles por publicar fotos de mamás amamantando que alguien denuncia y que facebook acepta por considerarlas “pornográficas” (lo entrecomillo porque no doy crédito a tal afirmación)

Es cierto que el peligro existe, que hay gente para todo, y que publicar fotos en una red social puede tener consecuencias indeseables si caen en manos u ojos enfermos (léase el artículo del ABC fecha 01/02/14)

Pero también es cierto que somos mayorcitas, responsables de nuestros actos y, sobre todo, conscientes de que lo que publicamos no ofende a nadie y sólo muestra un acto natural, puro y bello, le pese a quien le pese.

¡Por Dios! ¡Son tetas! ¡Tetas de madre! ¿qué norma puede infringir eso, si además, no se muestran gratuitamente, sino cumpliendo su misión de alimentar a nuestros hijos de leche, amor y cercanía?

Pero claro, “papá facebook” lo hace por nuestro bien, por el bien de la comunidad, y para que todos, bueno, más bien para que quienes denuncian tales fotos, se sientan atendidos, escuchados….Pues oiga, “sr. papá facebook”, somos muuuuchas, muchísimas las madres que hemos apoyado la “Revolución Blanca” que Nohemí Hervada (Mimos y Teta) comenzó. Y la seguimos apoyando, y cada día somos más. Porque es una mujer íntegra, cabal, normal, inteligente por encima de la media, y tiene muchos amigos, que, como el famoso primo del anuncio  de zumos que ella misma mencionaba hace unos días, estamos sacando músculos, uñas y dientes, para defenderla, ¿sabes por qué? Porque lleva razón!

Y porque tenemos que aguantar tetas, culos, y pornografía explicita en cualquier perfil, y en muchos que clama al cielo…..Y ¡No hacéis nada!

También es cierto que si nadie denuncia pues claro, puede haber contenido sexual o de desnudos, incluso madres amamantando…porque no va a poder “papá FB” controlar a todos los hijitos que tienen perfiles…Pero,en este caso, alguien con muy mala idea se está ensañando con Nohemí y quiere hacerle el harakiri. Es pedado, hartible, aunque como bien dices, NH, no te podía salir mejor Community Manager, porque la publicidad que te está danto a tí y a la causa…está llegando muy lejos!

Aquí seguiremos, publicando lo que nos de la gana, sorteando obstáculos, dando teta, y gritando a los cuatro vientos que ¡A QUIEN NO LO GUSTE QUE NO MIRE!

 Ah, y hasta que queramos. Y te miro con la cara de la de la foto. Segura, empoderada y feliz.

Ah, y hasta que queramos. Y te miro con la cara de la de la foto. Segura, empoderada y feliz.

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MIS PORQUÉS

No voy a hablar sobre los beneficios de la lactancia materna a nivel médico, psicológico-afectivo, inmunológico…porque hay mucho escrito sobre esto de parte de grandes profesionales.

En este rincón del ciberespacio, en el que me permito hacer públicas mis vivencias, sentimientos y creencias, voy a exponeros mis porqués. El porqué sigo amamantando a mi hijo de casi 18 meses, a libre demanda, sin horarios ni condiciones.

Y es que, ante la eterna pregunta de ¿Todavía le das el pecho? Y mi consiguiente silencio, equivalente a un “¿Pues no lo ves?, cada día tengo más ganas de reafirmar mi posición, mi firme creencia de que esto es LO MEJOR QUE PUEDO HACER. No sólo por mi hijo, sino por mi, y por mi familia.

Hay gente que piensa – y me dice – que es una esclavitud para la madre. Nada más lejos de la realidad. Vivo con el alimento de mi hijo siempre a punto, a temperatura perfecta, en un envase perfecto, que no necesita ser esterilizado, ni transportado en incómodas bolsas llenas de artilugios que imitan el pecho y unas latas llenas de un polvo que intenta imitar a mi leche. Claro, pero la esclavitud estaría – para los demás- en que soy siempre yo la que tengo que dárselo… ¡Y menos mal! Desde el primer momento y hasta ahora, es un placer disfrutar de un momento tan íntimo, tan simbiótico y que dice tanto en tan pequeño gesto.

Y es que además de sano, ( y no sólo es sano hasta los 6 meses, que aquí cada cual interpreta las recomendaciones de la OMS y de la Asociación Española de Pediatría a su gusto), es económico. No he tenido que gastar ni un céntimo en la alimentación de mi hijo, (y me consta que la lactancia artificial sale cara), y es ecológico por razones evidentes. Vamos, que a la par que escribo me hago cuenta de los innumerables beneficios que estoy haciendo no sólo a la economía de mi hogar, sino al planeta…

Nunca he vivido una situación en la que mi hijo llore desconsolado. Siempre que le pasa algo, está malito, o llora sin yo saber el porqué, mi pecho y mis brazos son fuente de consuelo.

Cuando hay etapas de crecimiento o de dientes, en las que está más sensible e irritable, pasamos más tiempo con el pecho.

Tampoco me afectan sus desvelos nocturnos, porque teniendo cerca el pecho, todos descansamos. Y el papá, que tiene que salir temprano a trabajar, no pasa malas noches.

Creo que el acto de amamantar a un niño a término, (y ésta es la expresión correcta, y no lactancia prolongada) es un acto que la sociedad debería respetar más. La gente, sobre todo la que opina, debería estar más informada sobre lactancia en general, y sobre los motivos de cada familia para criar a su hijo de esta manera, en particular.

Esta crianza respetuosa con el niño, en el que le brindo todo lo que necesita, que es amor, alimento y contacto físico de forma contínua. debería ser entendido como una opción sana, porque lo es, y no como un fanatismo, o una moda, o una corriente. Mi hijo lo necesita, pero es que—¡Yo también!

mamando 17 meses entera

No quiero dejar a mi hijo para salir de noche en pareja.

No quiero dejar a mi hijo para ir a trabajar.

No quiero dejar a mi hijo porque me dicen que es bueno que lo deje.

No.

Porque de todo eso ya habrá tiempo. Y ahora queremos estar juntos SIEMPRE.

Porque no necesitamos salir en pareja; ahora nos gusta más salir en familia.

Porque trabajo desde casa, y lo compagino con la crianza de mi hijo y así seguirá siendo por el momento.

Porque tengo un hijo sociable, cariñoso, alegre y juguetón, sin necesidad de llevarlo a guarderías.

Porque esta es mi manera de entenderlo, y ni la sociedad, ni mi entorno van a obligarme a hacerlo de otra manera. Porque no me da vergüenza sino satisfacción tener a un niño grande que mama, ni me afecta que le digan que ya es mayor para eso.

Porque yo respeto y pido respeto.

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NOVIEMBRE A FUEGO LENTO

Hoy quiero daros a conocer esta iniciativa a la que mi familia se ha sumado. Se trata de un mes entero de comida preparada en casa, sin precocinados ni alimentos procesados.

El objetivo es demostrar que es más barato, ni que decir tiene que más saludable, y que se puede ser una familia moderna y cocinar nuestros propios alimentos.

Empezó el día 1 de noviembre, y durará hasta el 30. Si te animas a unirte, puedes ver las reglas aqui, en el blog artífice del reto.

Nosotros ayer hicimos un puchero, del que comimos arroz con el caldo y los garbanzos, la pringada, y sacamos las patatas y las zanahorias para hacer una ensaladilla, que nos la comeremos hoy, junto con el resto del caldo con fideos. Haremos mahonesa casera sin huevo, con leche y aceite. Y para cenar unos montaditos de pringá con el pan que hemos hecho esta mañana para desayunar. Lo hemos acompañado de aceite de oliva y miel.

Os animo a seguir el reto y a compartir esta experiencia, que sin duda será enriquecedora para todos!

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INSTINTO

¿Quién nos ha convencido?

Esta pregunta ronda mi cabeza desde la llegada de mi hijo al mundo. Quieren convencernos de que no somos capaces de parir, de que la anestesia es fundamental, de que nuestra leche no es suficiente para alimentar a nuestros hijos, de que hay que dejarles llorar para que no se “malacostumbren”, y de tantas cosas que cada dia que pasa me parecen más absurdas. Porque ninguna de ellas atiende al INSTINTO.

Un instinto que, advierto, desconocía que poseía. Ese instinto que me hizo parir del modo más animal y humano, que me hizo bailar las contracciones de parto en sintonía con mi hijo. El mismo instinto que me hizo abrazarlo desde el primer minuto y que lo hizo a él buscar mi pecho como fuente de alimento, consuelo y AMOR. El que hace que lo cuide y lo mime de un modo totalmente desconocido para mi, que nadie me ha enseñado, que en ningún sitio he aprendido, pero que siento que sale de lo más profundo de mi ser.

Tantas teorías, tantas ideas preconcebidas de cómo sería la crianza, y una vez tuve a Martín en brazos fue como si algo naciese dentro de mi y me impulsara a hacer las cosas de otro modo a como las tenia pensadas. Indudablemente era el INSTINTO.

Todas estas ideas han vuelto a nacer hoy, junto a una enorme necesidad de compartirlas, de compartir mi experiencia, y decir a todos los padres, pero sobre todo a las madres, que es más fácil de lo que nos hacen creer. De que por encima de todo está nuestra capacidad de criar a los hijos con amor y darles todo lo que necesitan, que dista mucho de lo que nos venden en televisión.

Algo natural por definición se ha convertido en otra cosa: un mercado, una feria, a veces, un circo.

Desde luego, que cuando te enfrentas a la maternidad por primera vez surgen mil dudas e inseguridades. Y si encima lo que te reomienda un “experto” choca de frente con tu instinto…mal empezamos. Pero es lo que nos encontramos.

Ha nacido tu hijo, todos muy contentos. Le das el pecho, y todos muy contentos. Pero llegan los seis meses y como sigues dándole de mamar, la cosa se tuerce. ¿Cuándo vas a darle comida de verdad a ese niño? Y es que, muchas cosas que se desvirtuaron en su dia y hoy se sabe que fue un error, están tan arraigadas en nuestra cultura que es dificil salir de ahi.

Personalmente alucino con lo dificil que lo ponen algiunos pediatras: “Tu leche no alimenta, vamos a meterle una ayudita”, “No le des más de cinco tomas al dia”, “Hay que ir dándole cereales para que coja calorías” o cosas tan inverosímiles como “el martes cordero con verdura”.
Vamos a ver. La leche materna a demanda sería alimento suficiente para toda la vida, pero no va a estar disponible siempre, por lo que en algún momento hay que empezar a comer. Si el niño no cumple la dichosa curva de peso y el pediatra se empeña en “darle una ayudita”, si no sabe a estas alturas que así se carga la lactancia materna no sé que hace ejerciendo todavía. La manía de engordar con cereales…Pero si luego nos pasamos la vida queriendo hacer dieta… y oiga usted, el martes cordero?? En mi casa se come cordero en Navidad si acaso, son ganas de complicarnos la vida.

Si mi hijo no está enfermo y mi pediatra me recomienda eso, prefiero no hacerle caso. Y seguir mi instinto. A mi me funciona. Y quien dice instinto, dice sentido común.

Y si además de la alimentación hablamos de la crianza…Ahí todo el mundo opina. No entiendo que una madre que puede atender a su hijo lo deje llorar porque dcien que es bueno, que el niño lo necesita para sus pulmones, o para su educación. Hace siete meses que no duermo “del tirón”, y mentiría si dijera que no estoy cansada..Pero no me pesa atender la demanda de mi hijo durante la noche. Ni durante el día. Y lo llevo conmigo a todas partes, y lo cojo mucho en brazos para que no se desacostumbre. Y me gusta.
Lo que mi hijo de verdad necesita es mi cuerpo, mi alimento, y sobre todo mi cariño. Y antepongo sus necesidades básicas a mi sueño o mi comodidad.

Me considero una persona normal, respetuosa con los demás, y sin prejuicios, y a mi hijo un niño feliz.

Desde luego, que para hablar de estos temas hay magníficos profesionales. Yo solo quería hablar de INSTINTO. Y de AMOR.

* Esta nota fue escrita en marzo de 2012. La publico ahora porque como antes no tenia blog, asi puede leerla más gente.

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Bienvenidos a mi blog

Dedicado a la maternidad, en general, y a la mia en particular. Desde la inexperiencia y el aprendizaje continuo.  Soy una mamá “in progress”, y espero seáis mis compañer@s de viaje.

Este blog será mi pequeña ventana al mundo, para compartir mis inquietudes, mis descubrimientos, conocer a mamás y papás blogueros, y tejer redes que nos hagan sentirnos acompañad@s en tantos momentos nuevos y únicos que vivimos.

Y para aquellos que no seais padres pero querais leer, compartir y sentir conmigo…