Alimentación complementaria

Nunca me detuve a pensar que lo haría como lo hice. Hasta que tuve a Martín en mis brazos. Hasta entonces pensaba seguir lo establecido, lo que la mayoría hace, sin cuestionar nada. Pero de nuevo mi INSTINTO poderoso me puso en alerta para buscar más allá, para intentar ser lo más respetuosos posible con nuestro hijo y su alimentación, siguiendo sus ritmos naturales, y usando el sentido común por encima de todo.

De este modo, una vez pasados los 6 meses de lactancia exclusiva tocaba comenzar a dar Alimentación Complementaria (AC). ¿Y cómo hacerlo?

Para esto fue muy importante la lectura de dos libros de Carlos González, Un regalo para toda la vida, que trata sobre el funcionamiento de la lactancia y toca también la alimentación, y Mi niño no me come, que versa en exclusiva sobre AC, y me dejó más que tranquila sobre la mejor forma de comenzar, el cuándo y el cómo.

Tuve la suerte de poder asistir a una charla sobre AC que daba un miembro del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría, que sólo vino a reafirmarme en los conocimientos ya adquiridos y me ayudó también el ver que tantas mamás sentían como yo y buscaban esta forma de alimentar a sus hijos.

En las visitas al pediatra Martín comenzaba a bajar de percentil. Ya tenía 5 meses y me recomendaban comenzar a darle cereales. Muy tranquila y de manera muy natural expliqué a la doctora cómo iba a hacerlo llegado el momento, ya que hasta entonces, y hasta que viese que Martín daba signos de estar preparado para comenzar con la AC seguiríamos con LME (Lactancia Materna Exclusiva).

Al principio se extrañó, incluso llegó a recomendarme los cereales, puesto que había un montón sin gluten que no solíamos comer en nuestra dieta, a lo que respondí que si yo no los comía tampoco iba a dárselos a mi hijo. Pura lógica. He de decir que los cereales en polvo nunca me han dado buena onda…

Otra frecuente recomendación pediátrica errónea es que a partir de los 6 meses hay que reducir las tomas, y cuando se ofrece el alimento, luego se le da el pecho de postre. No es así, y por desgracia la mayoria de los pediatras de nuestro sistema sanitario lo desconocen, y esto provoca el fin prematuro de muchas lactancias. El pecho se debe ofrecer siempre antes y después de cada comida, ya que durante el primer año de vida del bebé, su fuente principal de alimento es la leche, y como complemento, que bien lo indica su nombre técnico (AC), el alimento.

De este modo conseguimos además que la producción de leche no disminuya.

Aún así, al principio cometí el error de preparar alimentos sólo para él, pero fue en vano. Y seguimos con LM a demanda y ofreciendo alimentos. Sentábamos a diario a Martín a comer con nosotros.

Hubo una época en la que se alimentó básicamente de teta y plátano, que se comía a bocados, y estrujaba contra el cielo de la boca.

Las tortitas de arroz fueron un comodín durante muchos meses. Le encantaba chupetearlas, y se las comía muy bien. El pollo cortadito muy pequeñito le encantaba, y los granitos de maíz. Luego vino su primer potaje (legumbres), su primera pasta, y así hasta probar todos los alimentos que comíamos nosotros. La cantidad que comía era mínima, pero su estómago también lo era, y mamaba mucho todavía.

Muy fácil para nosotros, porque consistía en hacer la misma comida de siempre pero baja en sal y sin colorantes, cosa que es bueno para la salud de toda la familia, por lo que además de facilitarnos la vida sin tener que estar haciendo papillas, guisando para él o gastando dinero en potitos comerciales que no me parecen nada saludables, nos ayuda a llevar una dita sana y equilibrada.

Nunca hemos tenido problemas con la comida. A día de hoy Martín tiene 21 meses y come de todo y sigue mamando cada vez que quiere.

No tiene un orden estricto ni de lactancia ni de comida. Come con nosotros, lo mismo que  nosotros, a la misma hora y en la misma mesa, pero cada vez que me pide comida o pecho se lo doy. Hay dias que come más y dias que come menos; pero crece sano y feliz, y vive la comida como algo natural, agradable, familiar y sin ningún tipo de berrinches.

babyledweaning

Los primeros spaguetti con tomate de Martín

Es cierto que se manchan, pero me parece fundamental que experimenten texturas, sabores, y sepan distinguir qué les gusta más y qué menos, cosa que con las papillas no pueden hacer, porque no ven el alimento, va todo mezclado. Experiencias de familias cercanas, es que un día la papilla lleva algo que les gusta menos, y ya al ver esa montaña color amarillenta en el plato, dicen que no, y se niegan a comer, y sólo aceptan el sólido.

Otra cosa fundamental es que ellos coman lo que quieran y si quieren. Si les damos nosotros la comida, no son ellos los que deciden cuánto y qué. Y a veces les damos más de lo que sus diminutos estómagos pueden soportar.

Y es que si lo pensamos bien, comer nunca debería ser una obligación.

Mi experiencia es muy positiva, y espero que sirva a los papás que están en este punto a animarse a seguir esta fórmula de comida natural. Desde aquí mi ofrecimiento a contarles los pormenores de mi experiencia si necesitan detalles, apoyo, consejo.

Para más información:

– Mi niño no me come, Carlos González.

– Un regalo para toda la vida, Carlos González

– http://www.unamaternidaddiferente.com/p/baby-led-weaning.html

– http://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/alimentacion-complementaria-baby-led-weaning

http://hablamebajitomama.blogspot.com.es/p/baby-led-weaning.html

– http://asociacionitaca.wordpress.com/2010/02/25/consejos-para-iniciarse-en-el-baby-led-weaning-o-alimentacion-autorregulada/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s